sábado, 17 de diciembre de 2011

Eterno Dolor







En un lúgubre ambiente
Un escalofrío recorrió
Mi desnudo cuerpo                                 
Entre las hojas secas
De ese gris otoño
Levante mi mirada
Y la lluvia la corrompió
Mire a mí alrededor
Y solo vi cruces y lapidas
A mi lado se hizo el color
Cuando vi una rosa roja
La tome entre mis manos
Y la coloque sobre mi pecho
Tome un respiro profundo
Llevándome conmigo su aroma
Logre erguirme
Y con todas mis fuerzas
Ponerme de pie
Tome la cuchilla de mi abdomen
Nítidamente logre reflejarme en ella
Entre las manchas de mi propia sangre
Mi oscuro maquillaje se había corrido
Mi piel se veía pálida
Y mis rasgos sufridos
Las gotas de agua
Azotaban en mi rostro
Y aun así con la herida
Mas profunda de mi vida
Levante mi mirada
Y camine lento
Mientras observaba mi desmesura
La sangre brotaba de mi vientre
Deslizándose por mis finas piernas descubiertas
Cada vez me sentía más débil
Más inocente más acabada
La oscuridad se estaba tomando
Mi poca visibilidad
A lo lejos pude observar una sombra
Que se acercaba a mí
Lo veía a él, lo veía
Me aferre al puño de mi arma
La ira me posesiono
Sentí sed de venganza
Entre el natural sonido de la lluvia
Alce mi voz lo más que pude
Mi alma ardía, ardía de dolor
La tristeza en mi pecho
Se expandió por todo mí alrededor
La sombra se acerco a mí
Y se me unió, hasta formar un solo ser
El amor traicionero
Que acabo con mi vitalidad
La venganza en mis labios al gritar
La cuchilla se evadió de mis manos
Esa triste sombra solo trajo oscuridad
Solo veía lúgubres sombras
A mí alrededor
Llorando por dolor
En cuando pude abrir mis ojos
Me vi, dentro de mi ataúd
Con una rosa roja sobre mi pecho
Y una herida en mi vientre
Pero una más inmensa en mi corazón
Tengo la pena de mi mal presagio
De mi vida tan desgraciada
Que ahora solo quiero justicia
Para poder deshacerme
De las sombras que penan a mí alrededor


 Ximena Sosa