Sabia que el final estaba cerca, pero como si nada sucediera tome su mano y la coloque sobre mi pecho ya no quería mas mentiras, no quería falsas ilusiones, como dos niños ingenuos nos miramos y le sonreí, no atine a decir mas palabras solo necesitaba saciar estar inmensas ganas de que todo acabara de seguir como si fuera antes tan igual y el tan perfecto que hasta temía de la realidad. Ya nada era igual pero había algo que nos mantenía juntos, un lazo el cual no encuentro explicación, fueron tantas vivencias que supuestamente nos unirían estaban dando fin a algo hermoso que un día fue, sabíamos que había algo mas, jamás pensamos que fuera lo suficientemente fuerte para volvernos dependiente el uno del otro, pero ya todo se había salido de control, nada se igualaba a los momentos que vivimos a la risas compartidas a la frescura de nuestra vida juntos, el amor que sentimos es mas profundo que cualquier otro laso del cual yo tenga recuerdo, escapemos te pedí escapemos juntos al silencio de estos días, pero fue en vano las palabras yo veía como se alejaba las esperanzas esto debía tener un final, le advertí que yo estaría bien no tendría nada de que preocuparse, el dolor pasaría pese al recuerdo de esos días sin fin. Todo volvería a una normalidad de la cual ya no tenia recuerdo no tenia ni la mas pálida idea de cómo seguir pero ahora solo me importaba su bien y el futuro por seguir. Me miro tomo mi mano miro a los ojos y con lagrimas escapando de sus recuerdos, suspiro antes de decirme que ya nada tenia sentido ya nada tenia valor, era una relación en vano donde el amor esta vez no pudo ganar a la diferencias obvias de caminos diferentes que ya nada tenían que ver. Aguante mis lagrimas, no necesitaba mostrar mi sufrimiento que me dejo perdida, en una lucha interior conmigo misma, pero sabia que era lo mejor, para mantener intactos esos bellos momentos esa vida tan utópica que llevábamos hace algún tiempo, seque sus lagrimas le dije que todo estaría bien, que no se preocupe que en mi memoria quedaría cada uno de esos momentos que nos hicieron tan felices, que siempre los recordare como algo mágico y esas cosas que dice la gente cuando algo acaba, pero con la diferencia que cada palabra que salía de mis labios estaban tan llenas y completas, eran tan perfectas para expresar lo que sentía que cada una de ellas adquirió un enorme valor. Se que él sabia mi intención, que todo acabara bien pese al dolor, me dijo que me amaba y se paro, se fue y veía como se alejaba, de espaldas a mi, vi como mis sueños se escapaban, mis metas huían a mi, todas las esperanzas desparecieron, me inundo un terrible dolor. Me levante camine sola y lento, sintiendo la brisa en mi cara, pensando en él, algo me dejaba feliz algo me hacia sonreír el fue fiel a mis pedidos, algo valía para él, prefirió decirme todo lo que me tenia por decir acabar las cosas antes de hacerme sufrir. Supe en ese instante que el siempre fue esa persona siempre, fue aquel ser humano tan valioso del cual me enamore, con respeto y valores hacia mi hasta en los momentos mas difíciles de mi vida. Eso era un consuelo que aviva un leve alivio en mi alma que llena de dolor aun seguía en pie con su orgullo y amor. Los suspiros eran infinitos, los perturbadores pensamientos comenzaron a yacer sobre mi mente, pero no había vuelta a tras el fin ya era un hecho.
Había algo que él no sabia, algo que no le dije y fue lo mejor que pude haber hecho, había algo mas que perturbaba mis días que pocos me quedaban por delante. Si hay algo que no tiene cura es haberlo perdido, si hay que no tiene cura es la gran desilusión de un amor no correspondido. Así que ninguna otra enfermedad en mí podría hacerme sentir peor. No quería su lastima ni que este a mi lado por obligación.
Pasados seis meses, sin una noticia de su persona, por mi paso mi amor, no me reconoció y siguió su camino, el estaba con ella la chica a la cual el siempre a querido. Algo me dejo triste y feliz a la vez, el estaba feliz tenia un amor que lo acompañaba era lo que el quería y el único deseo que tenia era que ellos fueran felices, y algún día en un futuro concreten su amor.
Eso me saco un sonrisa dentro de todo el dolor el siguió de largo, yo seguí mi sendero, cuando lo tenia de espaldas voltee un momento a verlo, una lagrima no pudo evitar salir de mis ojos, y quedo esa imagen grabada en mis retinas y en memoria, él ajándose, era una imagen muy dura para mi, lo único que me daba una gota de esperanza era el hecho de que estuviera acompañado, y que mi sufrimiento no era en vano, el era feliz.
A mi lado el no tenia futuro, solo que él no sabia porque. Pensó que lo nuestro ya no tenia sentido porque en su vida ahora había alguien mas, pero fue bueno que eso sucediera si no le causaría mas dolor al saber que no llegaríamos a tener esa familia que soñamos, esos momentos que anhelábamos, no nos podríamos casar o tener hijos, eso no podría ser así, solo me quedaban unos meses de vida, eso era lo que él no sabia. Peor seria vivir una vida sufrimiento a la espera de mi juicio final. Que sus ilusiones sean arrancadas de la manera más brusca que la vida le podría proporcionar. A veces pasan cosas en la vida que uno no logra comprender por completo, o que se niega a comprender, pero al final de cuentas todo tiene sentido, el se enamoro de alguien mas porque no merecía sufrir.
Ya en mis últimas instancias, sin esperanza alguna, los síntomas de mis últimos días no tardaron en venir, sentía la muerte cerca, sabia que en cualquier momento podría ocurrir. Pero no quería que mis últimos días fueran inmensos en un profundo dolor. Si no viviendo lo que me quedaba recordando, y disfrutando de la naturaleza y este hermoso mundo, que es ahora cuando lo veo tan hermoso, cuando valoro cada flor, cada piedra, cada brisa, cada puesta de sol . Mirar el cielo, era algo reconfortante tan sublime, tan especial, que esperaría mi hora mirando las estrellas bajo la luz de una luna que un día me dio felicidad, fueron tantas las cosas que pase en vida, en mi corta vida y se que nada fue casual, todo lo que sucede lo que sucedió, es por algo que si bien yo no sabré nunca el porque, tengo la certeza de que Dios y la vida saben lo que hacen, por mas que no mereciera acabar tan pronto mi vida, me reconforta saber y pensar que ame, ame como pocos aman, ame con mi alma, con sinceridad, ame a y disfrute de un amor, odie, llore, cante, baile, sufrí, disfrute, me ilusione, me decepcioné, corrí bajo sol y lluvia, siempre hice saber a los que quería que así fue, que hice lo posible para salir adelante, pero cuando el caprichoso destino se enceguece ya nada queda. Que esa persona especial en mi vida ahora es feliz, y puedo irme de este mundo y sentirme realizada, tuve el gran privilegio de vivir. Cuando cerré mis ojos, la vida me hiso un regalo. Lo vi, lo vi en mi mente, y ya no era esa imagen que se alejaba de mi, el se estaba acercando, tendió su mano y se unió a mi, en un abrazo eterno y profundo un abrazo sin fin, un abrazo sin retorno, eso me saco una sonrisa, me levante y solo sentí ganas de correr, correr por la playa, bajo las estrellas, con la brisa del viento, el aroma del mar, el sonido de las olas sin poder parar de respirar, por fin era feliz, feliz de haber vivido, ahora todo tenia sentido, por mas que yo para el no fuese ese amor único, de comedia o de película, para mi lo fue, y fue lo mas importante en mi vida, me arrodille en el suelo y solo reí reí y reí tanto como en esos momentos especiales junto a el. Me recosté en un árbol que había por ahí; cerré mis ojos y con su recuerdo en mi mente, con la imagen de esos momentos especiales donde hacíamos tonterías, donde nos mirábamos fijamente, donde reíamos, inclusive cuando hicimos el amor, cuando conocí a su familia, cuando todo parecía tan perfecto, y una luz se aproximo a mi, tan brillante y tan pura, tan encandilante pero tranquilizante, que en un ultimo suspiro atine a decir ‘’te amo’’ mientras todo se apago, la luz de mi alma encendida me dio tranquilidad, por fin, por fin había encontrado la paz.

Ximena Sosa