lunes, 29 de agosto de 2011

Histeria


Con mis manos llenas de sangre de la sangre que acababa de secar de esas huellas que intente tapar, mi corazón amordazado gemía, se desgarraba pidiendo ayuda, yo solo quería salir de ese rincón.  Las sombras me perseguían, no daban paso a mi respiración era un dolor tan profundo, tan punzante que todo se nublo a mi alrededor. Eso solo hiso crecer mi furia mi rencor mi ira, ya nada era igual, todo en mi cambio, una tristeza inundo mi alma mis sentidos fue mi  perdición caía en un oscuro vicio de la venganza, en la obsesión del dolor ajeno. Ya nada llena mi vida, la misma esta vacía, consumida, mi vida esta perdida. Las satisfacciones del pasado ahora son mi tormenta, son mi oscuridad. Varada en la carretera de la vida nadie viene por mí, nadie me viene a buscar, auxilio pedía a gritos, pero nadie me lograba escuchar.  En la histeria del momento, en los enjambres de mi mente, la paranoia no tardo en invadirme de repente, en hacerme perder el control. Cuando más ayuda necesitaba me encontré sola en ese rincón, aclamando por mi alma, mi alma que alguien se llevo.  Se arrebataron mi esencia,  pero me dejaron el dolor que agobia mis días, mi obstáculo mi barrera con lo que era mi vida. Ya sin ganas de nada, sin rumbo ni razón, sigo el sendero de la perdición. 


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